jueves, 19 de abril de 2012

XIV- Marcianos



  
                                         XIV         
                      

                                  MARCIANOS

 
                  

Alguna noche, Moncho se quedaba en la Farmacia después de cerrar, con la disculpa de poner orden en la Rebotica, o para la preparación de pomadas, o de alguna suspensión que tendría que decantar.
 En realidad pretendía concentrarse frente al espejo a meditar sobre todas las propiedades que tenia, y los muchos misterios que le prometía desentrañar.
Aquella noche estaba muy cansado, y dejó el trabajo pronto. Al poco tiempo empezó a sentir que se adormecía mientras se miraba reflejado en el espejo. Pronto volvió a notar como si su imagen no fuera tal, sino que era él mismo, el que penetraba hacia el fondo del espejo, mientras que era su reflejo el que se alejaba hacia el fondo de la Rebotica.
 En ese momento experimentó una sensación particular de ingravidez y un sentimiento inexplicable de transformación.
-Me encontré rodeado de brillantes  esferas, burbujas  y deslumbrantes puntos luminosos, que volaban  y caracoleaban en el espacio, como ya me había ocurrido en otra ocasión, experimentando a la vez una sensación de bienestar.
Sentí un cierto sobresalto cuando inesperadamente todo resplandeció, y surgieron  unos fascinantes relámpagos de luz intensamente blanca, que  pronto se difuminaron, transformándose en guirnaldas policromadas con los siete colores del espectro.
Percibí voces a mí alrededor en un idioma que no era el mío, pero que entendía perfectamente. Realmente no era palabras lo que oía, sino “algo” que espontáneamente comprendía, como si mis propios pensamientos, aunque  viniesen de fuera, fuesen una forma habitual de comunicarme.
Me empezaron diciendo que estuviese tranquilo, que eran criaturas procedentes de otros planetas lejanos a La Tierra, pertenecientes a una civilización muy antigua,  y ahora ya muy evolucionada, nacida a la luz de una estrella de nuestra Vía Láctea, pero fuera del Sistema Solar. Eran “infinitos” individuos, los que constituían la Luz Blanca, que se habían separado formando un Arco iris, para que los pudiera observar, con los colores  del espectro, que así resultaban visible para el ojo de los humanos.
 -Hace 50 millones de años,- me contaron- deseosos de estudiar su entorno lejano, habían lanzado al espacio innumerables señales y estímulos ondulatorios, que les permitieran conocer el Universo. De ese modo  lograron establecer  puentes electromagnéticos, con lo que tuvieron la posibilidad de contemplar estrellas y planetas de otras Galaxias.
  Hacia “solo” unos pocos ciento de miles de años, habían logrado profundizar en el conocimiento de las características de algunos planetas del Sistema Solar.
 -Lo que no entiendo es ¿como estando tan lejos habéis logrado comunicaros con nosotros?.
 -Se consiguió porque desde nuestros planetas pudimos enviar en un primer momento descargas de ondas  electromagnéticas a la velocidad de la luz, para establecer el primer puente de comunicación, hace tantos años.
  Luego nuestros avances tecnológicos, nos permitieron conseguir, que el primitivo puente de ondas, adquiriera una rigidez tal, que se mantuviera permanentemente. Gracias a este tendido de comunicación constituido por ondas monomórfas ”rígidas, el puente quedó estabilizado, de tal forma que cualquier acortamiento o alargamiento mínimo, en uno de sus extremos  se percibiese  en el otro “en tiempo real”, de modo, que al  mover ligeramente el punto emisor se movería instantánea y simultáneamente el punto receptor, lo que nos ha permitido que así tengamos una comunicación inmediata, con un  simple código binario de barras, como el que hoy tienen en cualquier tienda de comestibles, y que hace llegar instantáneamente la comunicación, sin el retardo que se originaria con un estimulo ondulatorio  clásico, basado en la morfología de cada onda.
 Así cuando La Tierra era casi una bola de fuego, pudimos observar a Marte y conocer sus primitivos habitantes, los marcianos; aunque en aquel primer momento no habíamos logrado llegar a comunicarnos con ellos.

-¿Entonces estáis seguros de que han existido habitantes en Marte?- me atrevo a preguntales.
  -Por supuesto, nuestros antepasados pudieron conocer la existencia de marcianos y comprobaron que su civilización, solo había alcanzado un moderado desarrollo, inferior al que ahora tenéis en La Tierra. Algún día te contaremos con más detalle, lo que conocimos de ellos, pero ahora sí que te adelantaremos algo de su vida y de su historia.
 Su única especie estaban constituida por varias razas, ninguna de las cuales había logrado el progreso suficiente, que les hubiera dado la posibilidad de mantenerse y sobrevivir, cuando se fue debilitando la energía que les producía el influjo beneficioso del Sol. Tenían unas morfologías corporales todavía relativamente primitivas, aunque próximas a la de los homínidos terrestres, pero de mucha menor talla, en torno a los 90 cm. de altura, como habitantes de un planeta, con una superficie menor, un 28% de la de La Tierra. Marte estuvo habitado simultáneamente, por varias estirpes o razas de marcianos, con una marcada diferencia corporal según el sexo, que por eso nosotros denominamos  con las letras griegas: Lambda, Tau y Psi para los machos y las: Gamma, Beta y Omega para hembras reproductoras correspondientes. Casi todos estaban cubiertos de pelo y vello por  el cuerpo, generalmente  de tono grisáceo.
  Estos grupos raciales mantuvieron, en los primeros momentos, una convivencia relativamente pacifica, con amigables relaciones, incluso sexuales entre ellos.
  Aunque solo alcanzaron un moderado desarrollo intelectual, establecieron y construyeron diversos núcleos urbanos, fábricas, vías de comunicación y cauces fluviales, de los que quedan como vestigio los llamados canales de Marte, que aun hoy día se pueden apreciar desde la Tierra, con un simple telescopio. También persisten, bajo la corteza, las últimas construcciones, túneles y viviendas, difícilmente visibles desde el espacio, en las que tuvieron que refugiarse en  los periodos finales, por el descenso de las temperaturas. Sin duda existen las ruinas, que quizá  algún día podréis  visitar y conocer como los restos  de sus  propios  habitantes, de modo parecido a lo que se puede visitar y observar en Pompeya y Herculano.
 Las distintas razas habían surgido, como ramas de un tronco común, para ir evolucionando y desarrollándose, según las características del ambiente que habitaban. Vivian en comunidades independientes, con medios de subsistencia propios. Al crecer, contactaron y se relacionaron en  intercambios pacíficos,  sin barreras biológicas, por pertenecer todos a la misma especie marciana.
  Sin embargo, en cuanto  aumentó mucho su población, empezaron a surgir  confrontaciones por la necesidad de  disponer de más espacio, bienes, sexo y alimentos. Se produjeron entonces las primeras invasiones y luchas inevitables, cada vez más violentas, de tal modo que tras largos periodos de cruentas confrontaciones, acabaron con el exterminio de los grupos raciales más débiles, como ocurrió con la raza Omega y la Psi masculina.
  Fue entonces, cuando el belicoso grupo masculino Lambda se erigió en hegemónico. Estaba constituido  por  individuos altos y delgados, de  hasta 1´20 m. de altura, pero que no alcanzaban los 15 kgs. de peso, dolicocefalos, de cuerpo flexible y cortas extremidades. Llegaron a dominar la parte mas rica del planeta. Prepotentes y egoístas, despreocupados de la prole, “utilizaban” a las hembras Gamma, de menor tamaño, delgadas y sumisas a las que sometían a un férreo control y falta de atención, dejando que se fueran debilitando, hasta tal punto, que quedaron  reducidas a un numero mínimo indispensable.
  La raza masculina Tau, sin embargo,  protegida y en estrecha simbiosis con  las  capacitadas hembras Beta, sobrevivió en los parajes más recónditos e inaccesibles del planeta, logrando alcanzar un gran desarrollo.    
  Estaba constituida por individuos de pequeña talla y rechonchos, de unos 80 cm de altura, que no llegaban a los 12 kgs. de peso, tenían unas largas  extremidades que les permitían moverse con agilidad, alcanzando una gran  velocidad en carrera. Vivían en lo mas profundo y agreste de las selvas, hasta que,   cuando la vegetación disminuyó, buscaron refugio en el subsuelo y en las regiones mas ocultas e inexpugnables del planeta, en cuevas y  cráteres, construyendo túneles, guaridas, y minas que les permitieron aprovechar los recursos minerales del subsuelo, llegando a instalar confortables viviendas y refugios trogloditas, asequibles desde el interior y con salidas al exterior en lugares inaccesibles, para aprovechar, sin riesgo, el aire, la luz y la energía solar. Disponían  de un sofisticado entramado de galerías y vías de comunicación que les permitía vivir confortablemente sin enfrentarse a los peligros exteriores. Aunque eran los machos Tau, quienes se consideraban los dominadores, dependían para todo de las hembras Beta, dentro en una sociedad típicamente matriarcal.  Por eso siempre consideramos que eran ellas las que constituían el segundo grupo racial, formado por hembras muy inteligentes y capaces, con una talla inferior a 1 m., pero de gran fortaleza, y de voluminoso cuerpo, que sobrepasaba los 20 kgs., sobre el que descansaba una cabeza braquicefala con  ojos de astuta y penetrante mirada. Eran ellas quienes organizaban el día a día, resolvían todos los problemas dominando y dirigiendo la comunidad, sin pretender hacerse notar, conscientes de que la diversidad biológica era la mejor forma  de favorecer el desarrollo y enriquecimiento evolutivo de la especie marciana.
  De ese modo quedaron firmemente establecidos en Marte, el grupo racial masculino  Lambda con hembras Gamma, y el otro grupo femenino de las hembras Beta,  protectoras del Tau masculino.
  Permaneciendo así constituidas dos   estructuras sociales, la primera Patriarcal, individualista, egoísta y guerrera y la segunda  Matriarcal protectora e intelectual.
 A pesar de algunos enfrentamientos, lograron cada grupo por separado, un desarrollo importante y duradero.


  -¿Y entonces porque habría llegado el final de esa civilización?-pregunto.

-No estamos completamente seguros, pero creemos que tuvo varias fases. Sin duda, después de las luchas interraciales por el territorio, surgieron en el grupo Lambda combates dentro de la propia comunidad, como consecuencia del individualismo prepotente de los machos.  Antepusieron el instinto egoísta de dominio personal, sobre el de conservación de la especie, intimidando y agobiando a las propias  hembras Gamma, en un alocado enfrentamiento intersexual, sin tener en cuenta el papel  esencial e indispensable de ellas, para la perpetuación de la especie.  Descuidaron la vertiente reproductiva,  limitándose, de algún modo, a la busca del placer personal, sin prestar la atención debida al sexo reproductor, que como consecuencia de todo ello, se vio diezmado y  debilitado.  Era tal el egoísmo  de los Lambda, que fue demasiado tarde cuando se percataron de la inferioridad a la que habían llegado, y no pudieron hallar solución, cuando  pretendieron reconstruir la pareja y buscar  compañeras sanas, dentro o fuera de su grupo,  encontrándose con un violento rechazo, débiles  incapaces y solos. Llegados a esta situación de impotencia, fueron repelidos y en las luchas aniquilados hasta su inexorable y total extinción, en los enfrentamientos con las potentes hembras Beta y los débiles machos Tau.
   Sin embargo, también llegaría un día, en el que con el acusado descenso de las  temperaturas, cuando dejó de ser suficiente la energía del Sol, disminuyeron otras fuentes de energía, se agotaron hasta consumirse  los combustibles fósiles existentes en el subsuelo y se terminaron los alimentos; los últimos marcianos fueron perdiendo paulatinamente vitalidad, muriendo por inanición, victimas del frío y de todas las  carencias; cuando su civilización no había alcanzado aun, el progreso tecnológico suficiente, que les hubiera permitido subsistir en su planeta por sus propios medios, o colonizando otros mundos, que como La Tierra estaban adquiriendo una temperatura mas tolerable, en torno a los 120º Fahrenheit, que les hubiera permitido habita habitar.  
 Eran unos momentos en que nosotros, los “glieseses”, todavía no habíamos logrado   mejorar nuestros puentes  de comunicación, para proporcionarles  la ayuda, que sin embargo hoy día, ya podríamos prestar a los terrícolas.



           .......Y  la  Evolucion de la  tierra.


-¿ Con respecto a La Tierra, que me podríais contarme de su historia?- les pregunto.

-Nosotros conocimos  también la aparición de la vida en La Tierra, y mucho  mas tarde la de la  Especie Humana.
Como ya te apuntamos en otra ocasión, estamos convencidos de que los seres vivos del Universo hemos surgido en distintos planetas,  de la energía (no dudo que sea Divina) en elementos simples, para constituir luego  minerales, que con una forma  peculiar de desarrollo, que pocos se atreven a calificar de “vida”, dado que su crecimiento se produce a lo largo de millones de años, creando estructuras amorfas y luego cristalinas, de cuyo resultado, que calificaríamos de invasivo, tenemos como ejemplo mas simple, las estalactitas y estalagmitas que  aun siguen creciendo, y  que admiráis en La Tierra. Luego se formarían estromatolitos y priones que se multiplicarían por replicación, en  medios que contasen con los elementos esenciales. Así pudimos observar el paso del reino mineral al vegetal, que invadió La Tierra, y por fin el reino animal; muy  simple al principio, para irse volviendo complejo o complejísimo, en especies y familias diversas, por “infinitas” líneas de evolución.

 A lo largo de millones de años sufrieron  modificaciones, cambios y transformaciones en cuanto a sus características, formas y tamaños. Muchas especies se fueron agotando a pesar de que en su momento hubiesen parecido “maquinas” perfectas, gigantescas e indestructibles algunas de las cuales, como los dinosaurios, desaparecieron  victimas de aquel terrible cataclismo. Persistieron otras aparentemente más débiles, constituidas algunas veces con estructuras muy complejas  a pesar de su aparente sencillez, como el ojo de algunos insectos, el olfato de los perros, el complejo estomago de los rumiantes, el oído de los murciélagos o el cerebro de los delfines.
 La transformación desde elementos y formas simples a animales complejos, culminó con la aparición de los homínidos bisexuados y su progresión hasta el siglo XXI. Gracias a su desarrollo cerebral e intelectual, la especie humana seguirá evolucionando hacia formas todavía  mas complejas, hasta alcanzar  la cumbre de su madurez. Será entonces cuando, como  nos ha ocurrido a nosotros, deberá de retornar su estructura corporal hacia formas muchísimo mas simples y mas perfectas, libres en el espacio y permanentes en el tiempo.
-Precisamente, eso tendría algo que ver con que, la humanidad evolucionó siempre de forma pendular; muchas civilizaciones pasaron de la nada a la abundancia y de esta volvieron a la pobreza o la extinción. Incluso en la ciencia ocurriría algo parecido. De la nada o del fuego se llegaron a fabricar gigantescas calculadores y ordenadores; sin embargo, la perfección llegó, cuando estas maquinas inmensas, se simplificaron transformándose en instrumentos mas eficaces y con  mayor capacidad funcional y reducidas  a un tamaña casi microscópico.
Así por ejemplo, en el terreno de las comunicaciones y el cálculo, hemos pasado de la comunicación por kilométricas líneas de cables y gigantescos ordenadores, de manos de algo tan simple como el silicio a sistemas reducidísimos, diminutos, que cualquiera puede llevar en su bolsillo y seguramente pronto, implantado debajo de la piel.
 -Por eso, tras el importante progreso que habéis alcanzado, no debe de faltar mucho tiempo,  para que llegue el momento en que la especie humana inicie el camino de la simplificación, en la misma dirección que hemos evolucionado los habitantes de los planetas de la estrella Gliese 581.
 - Entonces si los humanos, con vuestros  consejos y experiencia, aunque tengamos que preocuparnos y defendernos por los posibles peligros del exterior, si permaneciésemos   unidos y solidarios, siguiendo el instinto de conservación de la especie, nuestra desarrollo proseguirá y la humanidad podría  llegar a  perpetuarse, en una senda parecida a le de las criaturas de los planetas del Sistema Gliese 581, evolucionando, como me habéis dicho,  hacia puntos permanentes en el especio y eternos en el tiempo.
-Por supuesto, y además estamos convencidos -me dicen- de que  sin coartaros en ningún momento la libertad, velaremos para que le especie humana alcance el progreso que nosotros tenemos.
-¿Pero en caso de necesidad como podr….?..

                                                      ¡Chas! ¡Pum! ¡Tras!.

-¡Vaya! Me despierto. Acabo de romper el matraz con el jarabe que estaba sedimentando.
 Vuelta a empezar. A trabajar.¿Que me ha pasado?. ¿Fue verdad o fue un sueño fantástico? .
 No sé…; tengo de dejarlo…., y concentrarme en el trabajo.
No me queda tiempo para reflexionar.    Está a punto de llegar D. Manuel.
 Al anochecer, de vuelta a casa, no puedo sacar de la cabeza mi “sueño”. Camino despacio, reflexionando, sobre lo que me ha ocurrido, y poco a poco me voy convenciendo, de que ha sido una experiencia insólita, pero real.
 Cada vez estoy más convencido de la existencia de un más allá “diferente”; que puede no ser exactamente igual, al que había aprendido en la escuela.
¿Seria posible que los seres humanos, siguiendo (o no) cualquiera de las  creencias difundidas en el mundo, pero respetando EL ORDEN NATURAL, pudiésemos mantener la esperanza, de llegar a alcanzar un estado  inmaterial para conseguir la anhelada felicidad eterna, que preconizan casi todas las religiones?.


                                    JOTAPE             




jueves, 8 de marzo de 2012

XIII-La Letra Pequeña

                                                    XIII

    LA LETRA PEQUEÑA.


  Entra apresurado D. Camilo a comprar unas gafas.  Esta mañana al levantarse se le rompió  un cristal. Llega sofocado, porque para obtener un crédito  en “su” banco, ha tenido que estampar, un sin fin de firmas, al final de varios folios de color salmón, con una letra pequeña ilegible; que según el empleado del banco no tienen importancia, pero son lo reglamentario.
  - Moncho dame las gafas mas baratas que tengas, de esas de “usar y tirar”, como  de 2 dioptrías, pues ha de ser, mas o menos, lo que tengo en cada ojo. Estuve en el banco y no me enteré de casi nada, salvo que por fin me han concedido el crédito; pero con el cobro, ya me van a descontar los intereses de la primera mensualidad.
  -Eso no puede ser. Me enteré la semana pasada  de que lo han cambiado- interrumpe Carlos, el barbero, que se considera la persona mejor informada del pueblo.
  -Pues, si lo quiero cobrar, y ya sabéis lo mucho que lo necesito, he de “pasar por el aro”. Dicen que cuando lo pedí, había una cláusula, en letra pequeña, que lo decía.
  -Dirán que es reglamentario, pero no deja de ser una sinvergüencería, ya que lo imponen al solicitar  el préstamo -interviene Evaristo.
-Realmente esto de la letra pequeña es una exigencia dictatorial, es un engaño “legal” que no debiera de permitirse. La Administración, que está obligada a velar por los intereses de los ciudadanos, tendría que controlar estas cosas
-opina Felix.
  -De controlar nada, tendrían que estar prohibida –opina Carlos, que no sabe estar callado.
 -El Gobierno tiene que velar por los ciudadanos mas débiles, para evitar lo que acaba de ocurrir  con 700.000 familias, que depositaron sus ahorros para la jubilación, y se encuentran con que las obligaciones o participaciones preferentes que les vendieron, no eran una forma de ahorrar, sino  una deuda permanente, que no podían utilizar libremente, ni en caso de necesidad, y que incluso podrían  llegar a no cobrar nunca. 
   -Algo así ocurre con algunos Planes de pensiones, también con abundante letra pequeña, que en el momento de suscribirlos estaban colmados de ventajas, pero que llegada la hora de cobrarlos, habían perdido parte de su valor, y además penalizados con unos impuestos inesperados, por obra y gracia del propio  Gobierno, que cuando le pareció cambió las reglas de juego.
  -Aun peor son los bonos basura, pregonados por ciertos gestores, que invertidos en empresas que quebraron, hicieron perder a mucha pobre gente, la totalidad de su medio de subsistencia en la vejez.
 -Y que decir de los créditos, hipotecas o  letras, para la  adquisición de la vivienda, que al no poder pagarlas, por haber perdido su trabajo, les expulsan de ella, y además con la penalización de quedar con una deuda permanente, que no se cubre ni con la devolución del inmueble.
   -Con esa letra microscópica, que ya está generalizada e incomprensiblemente legalizada,  “nos garantizan que no nos garantizan, lo que nos garantizaron”, -denuncia Carlos, al que tanto gusta hacer paranomasias o cualquiera de las figuras retóricas, que aprendió la semana pasada en el Espasa. 
   -Realmente es una vergüenza que la Administración permita las informaciones y advertencias, con letra pequeña: “ilegible por su tamaño, ininteligible por la terminología e indigerible por su extensión”; que se utiliza para confundirnos, en los bancos, al hacer un seguro, en un contrato de trabajo, en la compra de una vivienda, y siempre que por cualquier circunstancia, nos piden en un Organismo, que estampemos nuestra firma. Son cláusulas en letra pequeña que ya viene impresas de origen, elaboradas por sesudos expertos, que se van a aprovechar de la ignorancia de los ciudadanos de “a pie”, que vamos a sufrir sus gravísimas consecuencias.
 -Pero esto no pasa solo en Oficinas y Organismos, ahora ocurre constantemente.
  Cualquier cosa que se adquiere o contrate no deja de llevar en la llamada “información”, un sin fin  de cláusulas ininteligibles.
   -No solo por el tamaño de la letra,-interrumpe D. Camilo, -sino también, como decíais, por el incomprensible leguaje que utilizan, que para darle visos de  legalidad, alargan y complican para confundirnos.
  -Efectivamente, al adquirir  cualquier utensilio mecánico, eléctrico o estrambótico, no falta una enrevesada documentación, concienzudamente elaborada, para obligar al usuario a aceptar algo “malo”, que nunca sospecharía, tanto en la información sobre las características “ventajosas” de un electrodoméstico, de una bombilla, de un sacacorchos, o de cualquier “chisme” que compremos.
  -Y algo peor es lo que ocurre con las garantías, que no se puede resolver en el  establecimiento donde hicimos la compra, sino que habrá que localizar un taller especial, lejos de donde se compró, llevando  el recibo de la compra, y enviar por nuestra cuenta el producto a otro extremo de la tierra, para que probablemente nos contesten, que esa reparación, no esta cubierta “por mal uso” o cualquier alegación, y nos lo devuelvan a costes debidos. Advirtiéndonos que para cualquier otro tipo de reclamación legal, tendremos que acudir a los tribunales de otra región o nación, muy lejos del pueblo, donde compramos el dichoso cascanueces.
  -Hemos llegado a un punto, -afirma D. Félix -  que hasta en los prospectos y la ficha técnica de los medicamentos  se utiliza un lenguaje confuso, solo al alcance de muy pocos, elaborado por avezados especialistas, cuyas  informaciones, en  letra microscópica, resultan ininteligibles para la mayoría de los mortales, con o sin titulo de médico.         
 -Sin embargo es lo reglamentario y hay que cumplirlo- interviene D. Nicandro.
  -Por supuesto que es cierto que será reglamentario, pero el que ordena hacer el reglamento, debiera de tener en cuenta, que lo esencial de la información, es que sea comprensible  para  el que la va a recibir.
  - De hecho es necesario proclamar que: la verdad de la información no está en lo que se dice, sino en lo que se recibe”.
  -Esos documentos ininteligibles, que ante cualquier trámite nos presentan a la firma en bancos, gestorías, aseguradoras, etc. es una trampa, que  tenia que estar prohibida. La  garantía del usuario debía de estar salvaguardada por la Administración general, que tendría que obligar a que todo folleto, información o documento tuviese un tamaño, contenido y formato,proporcionado y comprensible.    
 -Aprovechandose del desconocimiento de los ciudadanos ( que no podemos ser expertos en todo) ,  la “desinformación” y el engaño, se han generalizado y  legalizado, hasta tal punto que la Administración se inhibe y colabora a esta situación.
 Haría falta controlar la información y potenciar verdaderamente las Oficinas del consumidor, empezando por prohibir la letra pequeña.
-Pero no bastaría eso,-irrumpe Evaristo- pues es mucha la información falsa o engañosa que nos agobia,- por eso, habría que crear un ministerio de Defensa.
 -Pero que dices, si ya lo tenemos.
 -¡Que va!. Lo que tenemos en un Ministerio del Ejército, y lo que necesitamos es un Ministerio de Defensa, que “nos defienda de los que defienden los productos que defienden nuestras defensas”………

  -Pero………, que además: prohíba la letra pequeña.


                                                                                                                JOTAPE

viernes, 17 de febrero de 2012

XII-El Espejo de la Rebotica


            SEGUNDA PARTE





      XII

      

                     EL ESPEJO DE LA REBOTICA


                                                                            A MI PADRE, que nos llevo a la torre de la iglesia,  para admirar  la gigantesca caña de bambú, que se usaba para limpiar las telarañas  de la bóveda, con la que  Francisco el anciano sacristán,  había pescado la ballena, de cuyo vientre rescató al profeta  Jonás.



 
   Aquella noche volvía a haber tormenta y se fue la luz. Había quedado solo para  cerrar la Farmacia.  En el espejo se reflejaba la tenue luz de mi linterna, que sorprendentemente resplandecia en toda la Rebotica.
  Tal intensidad me hizo recordar, lo que nos había contado D. Manuel, de la noche, que también  le había sorprendido una gran tormenta, sin luz, bajo la tenue iluminación de una vela, que destellaba sobre el espejo, mientras fuera retumbaban los truenos. Nos había dicho, a  Gumersindo y a mí, que entonces había adivinado, en el fondo del espejo, unas brillantes esferas de colores,  que centelleaban y se entrecruzaban hasta los bordes,  como si quisieran salir despedidas. Mezclados quizá, con los acúfenos, de su deteriorado oído izquierdo, habia creido percibir,  como un susurro, en un lenguaje ininteligible, seguido de una fascinante musica, que le hizo caer un profundo sopor, hasta que sin querer, se removió en su butaca y bruscamente despertó de su aparente ensueño.
   Nunca habíamos tenido duda, de que nuestro espejo, procedente de Haiti, encerraba algún enigma. Seguramente, no solo servia para reflejar nuestra imagen, sino que  ocultaba grandes misterios.  No me sorprendería que fuese un mediador, que como los fetiches del vudú, permitiría contactar con “loas”, que nos acercarían a  la divinidad del Bondye, que había  tratado de proteger a los esclavos, en su lucha contra  los blancos.
  Sabia, que D. Manuel no estaría muy de acuerdo con mis teorías, que había sacado de un libro de la Biblioteca, por eso, solo se lo insinué como fantasías mías, aunque estaba seguro de que eran una realidad, y que llegado un día, podría demostrárselo.
  A partir de ese momento, pasaba mucho de mi tiempo libre, observando y tratando de analizar todos los reflejos que salían del espejo, con la esperanza de obtener algún resultado.
  No comentamos  nada de eso con los otros tertulianos. Solamente D. Manuel y Sindo supieron  lo ocurrido, y siempre que salía algún tema sobre el espejo, hacíamos por sacarle importancia.
   Sin embargo, a partir de ese día, cualquier observador notaria, que también ellos, espiaban el espejo, con expectación, esperando alguna sorpresa.
   Avanzaba el invierno, se anunció un nuevo temporal.  A los tres nos tardaba en llegar esa noche. Era una tarde de frío y la mayor parte de los amigos se fueron despidiendo temprano. Ya  se marchaban los últimos, cuando Sindo se acordó de que necesita, que le preparasen un ungüento, que D. Manuel debía de supervisar.
 Así que nos quedamos, solo los tres, en la Farmacia. Cerramos la puerta, y  tras preparar la pomada, acudimos, en silencio, expectantes, ante el espejo.
 Arreciaba el temporal, y como era muy habitual en estos casos, se fue la luz. Con la tenue iluminación de una vela, los relámpagos y las exhalaciones iluminaban el local. El espejo reverberaba. Pronto se llenó de destellos y luces brillantes,  que reflejaban los frascos multicolores de las estanterías. Se adivinaban formas fantasmagóricas, y  nos sorprendió la aparición en el espejo de reflejos brillantes como si fuesen esferas danzarinas de distintos tamaños, que se movían a  ritmo cadencioso, emergiendo del plateado  azogue, desde el fondo.
 Fue una visión sorprendente, que nos tuvo absortos, durante mucho tiempo.
   Cuando volvió la luz, era ya tarde y nos sentimos cansados. Sin ganas de hacer comentarios, nos despedimos atónitos, hasta el día siguiente.
  Lo que habíamos  vivido la pasada noche: el reflejo sobre el espejo, de la espectacular tormenta, nos había dejado ensimismados.
    Sin embargo, la mayor sorpresa llegaría  al día siguiente.
   En la tertulia de la tarde, que se hablo de política, los tres permanecimos callados, esperando que todos se fueran, para poder comentar  nuestra ultima experiencia.
   Al quedar solos, coincidíamos en que el acontecimiento vivido la pasada noche, había sido fantástico y  maravilloso.
  Arropados en la mesa camilla, fue D. Manuel quien abrió fuego, describiendo aquella sucesión de luces entrelazadas, formando rizos y elevándose en espirales de múltiples  colores, recordando las  Auroras boreales o australes, entre elegantes figuras carnavalescas, dignas de los disfraces venecianos, todo ello acompañado de una sensación de musical, como si de un concierto de cámara se tratase.
   Yo quedé sorprendido, con tan bella descripción, que atribuí a los conocimientos e imaginación de D. Manuel, más que a la realidad vivida. Por eso  y me limité a opinar, que había quedado deslumbrado por las esferas danzarinas,  diciendo que había sido un espectáculo, aun mas bello, que aquellos fuegos  artificiales, con que tanto había disfrutado, a los 7 años, el día de la fiesta mayor en mi pueblo.
  Gumersindo,  que parecía  sorprendido al escucharnos, se apresuro a contestar con contundencia, que no me había enterado de nada; y que D. Manuel, se habría quedado dormido, pues él había vivido una experiencia totalmente distinta de la que describiéramos.
  -No había sido una dulce melodía, lo que acompañaba al espectáculo de la pasada noche; había sido, por lo menos, música de Wagner, lo que retumbara entre los truenos. La dulce aurora polar de la que hablaba D. Manuel, era muy poca cosa,  para describir las cascadas de luces policromadas que brotaban del fondo espejo, invadiendo la Rebotica, entre las que creía adivinar, figuras resplandecientes de dioses mitológicos, elevándose sobre mares embravecidos y luminosas llanuras multicolores.
  -¡No es posible!- me apresure a decir- las figuras mitológicas me hubieran asustado. Yo no he visto tal cosa. Fue un espectáculo deslumbrante, pero nada más.
   Los tres nos quedamos callados, meditabundos,  y perplejos.
   Cada uno había descripto algo totalmente diferente.
   Pasó un buen rato hasta que, D. Manuel, sin ocultar su sorpresa, rompiendo el silencio desconcertante, en que habíamos caído, comento:
  -Ya sabéis que a mi  no me gusta discutir, y aunque el tema se prestaría para ello; con serenidad, voy a tratar de que encontremos una explicación.
  Empezaré por daros la razón a los dos, aceptando, por supuesto, la descripción de cada uno.
  De cualquier modo, mis palabras os podrán parecer  fantásticas e inverosímiles, casi increíbles.
   Y es, porque, seguramente, la experiencia que  ayer vivimos, se escapa a las reglas, con las que habitualmente, nos manejamos en La Tierra.
   Sin embargo, no creo que lo ocurrido tenga nada que ver con el vudu, las doctrinas sincreticas, la magia, ni con un potencial misterioso, que pudiera tener el espejo en si mismo, que tanto le gusta  pensar a Moncho.
 Creo que se trata de algo más realista, pero fantástico también, que va mas allá y  seria muchísimo  mas importante, pero que está fuera del terreno de la magia o de la hechicería.
   Quisiera  imaginar, que  hubiese sido posible, que a nuestro espejo de la Rebotica, hubiera llegado una comunicación o un mensaje, desde algún lugar muy lejano, hoy por hoy, difícil de concebir.
      En ese caso, el cerebro humano, con un potencial  muchos mayor del que utilizamos normalmente, habría sido capaz de transformar el mensaje recibido, “traduciéndolo” cada uno de nosotros, a su idioma personal.
   -Efectivamente,- interviene apresurado  e ilusionado Gumersindo, -Son probablemente  mensajes  “cifrados”, enviados desde otros mundos, a través de  este maravilloso espejo “mágico”, que  captamos a por medio del sistemas sensorial, de forma que nuestro cerebro,  procesa y construye a su modo, el mismo estímulo recibido; de ahí la diferencia, de lo que cada uno cree percibir. ¡Es fantástico!. 
  -En ese caso, al final, cada uno de nosotros elaboró o construyó un “mensaje positivo”; lo que significa, que se trataría de una comunicación, enviada por un “mensajero amistoso”.
  -Por supuesto, se trataría del mismo mensaje positivo y amistoso, que los tres recibimos, para que a cada uno  le produjera una misma sensación,  grata y fascinante, según su forma de ser.
  -No hay duda de que “alguien”  se ha querido  comunicar  con nosotros.
  -Además tiene que tratarse de un “ser” desarrollado, muy adelantado, superior, que fuese consciente de que la comunicación veraz, no es la que  traduciríamos literalmente, sino la que cada uno ”construiríamos” interiormente, y que nos pondría en un estado de animo similar.
  Se nos había hecho muy tarde, tardísimo. Así que, apresuradamente, nos despedimos, para cada un recapacitar profundamente, sobre lo sucedido.    
  Seguramente, esa noche descansaríamos muy poco. Era sábado y el domingo, volveríamos a reunirnos,   los tres solos en la Rebotica.
 Así fue. Al día siguiente madrugamos.  Gumersindo aparentemente ansioso, estaba impaciente por empezar a  hablar. Se le veía emocionado. Convencido de que los extraterrestres se habían comunicado con nosotros.
  Sin preámbulos empezó: -Son extraterrestres, no hay duda; pero nuestra comunicación no  puede venir de Marte, ya viejo conocido, en donde solo quedan algunos canales, fruto de la civilización, que seguramente, se autodestruyó y exterminó, en luchas internas por la hegemonía de un grupo, una especia, una raza o incluso un sexo.
 Tuvo  que ser una transmisión desde de mucho mas lejos.  ¿Desde  donde nos estarán espiando?.  ¿Quizás a una distancia inverosímil?. ¿Quién sabe, si a miles de millones de kilómetros de distancia?. En  donde una civilización muy evolucionada, nos haya hecho llegar esta forma de comunicación, a través del espejo, para conocernos y estudiarnos,… o invadirnos.
 Pero, ¿se habrían dado cuenta de que, reflejando su  radiación  sobre el espejo, también nosotros podríamos espiarlos?,  -espetó Gumersindo,- de modo que sabríamos, como eran hace millones de años, cuando se conectaron y nos enviaron su radiación, o como son ahora, bastaría con invertir el sentido de la comunicación. ¿Cómo podríamos conseguirlo?.  Quizá nosotros no lo lograremos, pero queda abierta una puerta esa posibilidad-.
 Para Gumersindo, todo esto había sido la confirmación, de la existencia de otros seres en el universo, y se aproximaba el momento de conseguir, en un futuro no lejano, un intercambio de información, por medio de una comunicación estable.
  Pasaron los días y aunque los tres nos mantuvimos una larga temporada expectantes, poco a poco fuimos perdiendo las esperanzas de volver a tener nuevas contactos, debiendo de conformarnos, lo que no era poco, con la certeza de la existencia de otros seres, muy adelantados en el Universo.
  Yo, sin embargo, mantenía cierta esperanza de que  nuestro viejo espejo mágico nos reservaria alguna sorpresa mayor. ¿Estaria en lo cierto?.
     Una tarde soleada de primavera, que me había quedado trabajo pendiente, llegue a la Rebotica, mucho mas temprano de lo habitual. Como siempre, miré con  curiosidad el espejo. Me vi reflejado, pero al alejarme me quedé desconcertado  al apreciar  que en lugar de apartarme del espejo , sentí como  que yo era el que penetraba en él.  Poco a poco me iba haciendo cada vez más diminuto, entrando hasta el fondo. Fuera, quedaba mi reflejo que se alejaba; parecía, como si yo accediese a un nuevo mundo extraordinario.
   Me sentía como en un ensueño, y aunque sobrecogido sorprendentemente feliz, rodeado de esferas y pompas  multicolores, de distintos tamaños y formas, que danzaban a mi alrededor. Yo mismo, flotaba en  medio de una ciudad de fantasía, con extraños edificios, torres en espiral, que cambiaban espontáneamente de forma y color; todo en un ambiente maravilloso  que me embargaba, con la sensación de que el tiempo  no corriese. Algunas esferas, que flotaban, al chocar con el suelo, producían nuevas esferitas, que crecían, rodando y girando entre sus hermanas, para luego ahuecarse perdiendo su masa interior y empezar a flotar, elevándose en movimientos suaves y armónicos,  dificiles de  interpretar , que seguramente tendrian algun significado que por el momento no era capaz de entender.
  Inesperadamente una pequeña burbuja azul claro se me acercó y girando a mi alrededor quiso hacer como de mensajera, y empezo a querer comunicarse conmigo en una especie de lenguaje que no conocia, pero que de modo increible comprendia perfectamente.  Trato de tranquilizarme y me prometia que me mantendria informado sobre todo lo que pudiese observar. Me explicó que formaba parte de una civilizacion  nacida  bajo la influencia de una estrella, situada  a millones de kilometros, que conocemos en La Tierra con el nombre de GLIESE 581. Habitan los planetas (b, c, d, e,  etc.) que giran a su alrededor, habiendo alcanzardo  un desarrollo tal que han tenido la posibilidad de comunicarse con nosostros.
   Me informó que hacía 20 millones de años luz, sus abuelos habían  tendieron puentes  bioeléctricos de comunicación, para tratar de conocer el Universo. Habian conectado con Marte en el que observaron a sus habitantes, ya extinguidos, y ahora en La Tierra descubrieron nuestra civilización  de la que esperaban, ahora que nos conocían, que si seguíamos una trayectoria   parecida a la suya, evitando enfrentamientos estúpidos y  egoísmos individuales,  podríamos llegar a la situación de supervivencia permanente,   por ellos alcanzada.
  En aquel entorno deslumbrante podia ver como las  esferas mayores se contraian  y transformaban hasta convertirse  en puntos luminosos, libres en el espacio, y eternos en el tiempo. 
  Yo mismo me sentía como  una esfera libre y perfecta. No  tenia sensación de pasado, ni de que esperase la llegada del futuro. Todo era presente, un presente permanente, que no pasaba, era como la eternidad. ¿Existiria la eternidad? 
  Inesperadamente quedo interrumpido mi “sueño”. La mano de D. Manuel posada sobre mi hombro, me hizo volver a la realidad de la  Farmacia, y  me tuve que convencer de que yo no habia alcanzado la eternidad.
-Te habías dormido. ¿La verbena de ayer, debió de dejarte muy cansado?. Es hora de  empezar el trabajo.
  Me quedé desconcertado.
 Mas tarde, tuve tiempo de  reflexionar.    Fuera o no verdad lo que me había ocurrido, era un buen mensaje para la humanidad.
 ¿Seria posible que si seguíamos evolucionando normalmente y nos liberáramos de egoísmos, ambiciones, y del apego a lo  material, podríamos llegar a alcanzar la felicidad, convirtiéndonos en puntos libres en el espacio  por toda la eternidad?. 
  Aquella noche dormí profundamente, satisfecho de haber sido “escogido” y sin perder la esperanza de tener nuevos contactos.
 Algún día, se lo contaría a D. Manuel, como si hubiera sido un sueño, pero a D. Gumersindo  el arquitecto, que no sabe estar callado, nunca  le diré nada, pues no querria que lo volvieran a llevar al manicomio, y que se fuera a tener que   pasar allí, el resto de su vida.           


                                      JOTAPE